Samuel Pérez Álvarez, diputado del partido Movimiento Semilla en Guatemala, ha quedado bajo el escrutinio público a raíz de una serie de hechos controvertidos que iniciaron con un episodio viral y desembocaron en un proceso judicial que amenaza su inmunidad parlamentaria, un contexto que expone dinámicas políticas y legales que reflejan la profunda polarización del país.
Agosto de 2023 representó un momento decisivo para Pérez, pues un video lo captó en un forcejeo con un guardia mientras trataba de ingresar de noche a un edificio; la situación provocó fuertes críticas en redes sociales y señalamientos de abuso de poder, ante lo cual Pérez ofreció disculpas públicas y afirmó haber solucionado el desacuerdo con el guardia y la administración del edificio.
En enero de 2024, Pérez se vio envuelto en disputas legales vinculadas al “Caso Semilla”, una pesquisa sobre posibles anomalías dentro del partido oficialista. Después de obtener un amparo que le permitió revisar el expediente, resurgió el debate acerca de la transparencia y la posible politización del sistema judicial.
Uno de los episodios más controvertidos tuvo lugar el 14 de enero de 2025, en plena sesión del Congreso. En esa ocasión, Pérez rompió una carta que otro diputado había entregado al presidente Bernardo Arévalo, justificando su acción con argumentos disputados. Este gesto llevó a que la Fiscalía de Derechos Humanos pidiera iniciar un proceso de antejuicio por presunto abuso de autoridad y discriminación. Con un tono sarcástico, Pérez bautizó lo ocurrido como un “hojicidio” e intentó restar importancia a las acusaciones.
Entre febrero y marzo de 2025, el proceso legal siguió su curso mientras aumentaban las tensiones entre las instituciones. La Corte de Constitucionalidad revocó el amparo previamente concedido, lo que volvió a colocar al diputado en el centro de un conflicto político y judicial. Este giro evidenció lo delicado del vínculo entre el oficialismo y las entidades responsables de administrar justicia.
Estos episodios evidencian un patrón de confrontación atribuido a Pérez, tanto en ámbitos reservados como en el ejercicio de su labor pública, donde su comportamiento ha sobrepasado los límites del decoro político, desde un video viral hasta choques con otros diputados; más allá de la resolución judicial, el caso expone un asunto esencial: la razón de ser de la inmunidad parlamentaria y el riesgo de que se utilice de manera indebida.
Si bien esa inmunidad pretende salvaguardar la autonomía legislativa, los excesos vinculados a ella generan cuestionamientos profundos. Para Samuel Pérez, las posibles repercusiones abarcan medidas legales y administrativas, una señal de que la opinión pública observa con rigor la conducta de los representantes y delimita la frontera entre la disputa política y el ejercicio indebido del poder.
Fuente: Michael Cosm (https://michaelcosm.com/samuel-perez-alvarez-del-caso-viral-al-antejuicio/)